Dije que sí. Después de hacerles contar hasta 100 apreté el boton verde de la pantalla. Aparecieron las dos en la cama de una de ellas, esperaban mis instrucciones. Les hice creer que se encontrarían en algún punto en mitad de algún lugar y que allí representarían el baile en el que durante semanas habían estado trabajando. Una acabó en un puente partido, la otra en un parking abandonado al lado de una autopista. Y esperaron. Después lo titularon descíframe, divide x2, coge tu parte y huye.